ALPHA PROJECT

En una época en la que parece haber calado el discurso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, Nike apuesta por rescatar  detalles de antaño para hacer más atractivos sus nuevos lanzamientos. Hace unos meses salían a la luz las primeras imágenes de unas Air Presto “Korea”, que al parecer vienen acompañadas de su caja original de color marrón y plateado, mientras que hace escasas semanas se descubría que Stüssy ha elegido una silueta que recuerda a las míticas Air Kukini para su próxima colaboración. Aunque ninguna de las dos ha ocupado las portadas de los principales medios del mundillo, sí han conseguido captar la atención de los más nostálgicos seguidores de la marca del swoosh. ¿El motivo? Sospechamos que tenga que ver con que ambas reminiscencias  están ligadas a una de las líneas más emblemáticas de la compañía: “Alpha Project”. Hace tiempo que este proyecto fue olvidado en el desván de los headquarters de Beaverton (Oregón) y, desde entonces, los cinco puntos que lo caracterizan se han dejado ver en contadas ocasiones. Por eso nos parece un buen momento para arrojar algo de luz sobre este tema del que muchos guardarán un gran recuerdo, pero que quizás otros no conocieran hasta ahora.

Alpha Project fue una iniciativa de Nike que tuvo una enorme popularidad desde su debut en 1999 hasta principios del nuevo siglo. Esta línea fue una de las ramas más innovadoras de la marca americana y su objetivo principal era diseñar productos de máxima calidad que lograran llegar al nivel de exigencia de deportistas de la talla de Tim Duncan, Ronaldo Nazario o Andre Agassi entre muchos otros. Podría decirse que la innovación siempre ha sido el principal sello de identidad de Nike, pero quienes hayan tenido la suerte de vivir la época dorada de Alpha Project saben que la búsqueda por satisfacer las necesidades de sus atletas y mejorar su rendimiento se abordaba de manera mucho más intensa dentro de esta línea. Un claro ejemplo fueron las primeras Mercurial (1998), que aunque en un primer momento no formaran parte de Alpha Project, sí lo hicieron sus sucesoras: las Nike Match Mercurial (2000). Para el desarrollo de esta bota, se creó un material sintético llamado KNG-100 que reunía las cualidades de la piel de canguro y que a su vez aportaba ligereza y cierta impermeabilidad. También se redujo el grosor del plato de la suela, de 3mm a 1,75mm, algo completamente innovador que en aquel momento revolucionaría la industria del calzado futbolístico.

Asimismo, las ya mencionadas Nike Air Kukini fueron otro resultado del trabajo de un grupo de profesionales estrujándose el coco para aportar algo novedoso al mundo del running. Ideadas para los triatletas, contaban con un sistema de fijación sin cordones, que les ahorraba unos segundos muy valiosos tras bajarse de la bici y calzarse las zapatillas de correr.

Pero dentro de la estrategia de Alpha Project no solo tenían cabida los deportistas con mayor visibilidad; frecuentemente se apoyaron en las ligas universitarias para testar sus creaciones. Fue el caso de las Air Stimulus Flight, una versión renovada de las Air Flight Huarache que pudo verse por primera vez durante el campeonato NCAA de baloncesto de 1999 en los pies de algunos jugadores de las universidades de Duke, Kentucky y Connecticut.

En Nike sabían del impacto que este proyecto podía ocasionar, por lo que además de apostar fuerte en el campo tecnológico, quisieron dotarlo de esencia y significado. Para ello, cuidaron al detalle cada aspecto que lo conformaba. Su logo fue diseñado por Ken Black, cuya intención era crear un indicativo más que un logo, pretendiendo que pudiera ser percibido y asociado directamente a la idea de innovación sin hacer sombra al propio swoosh. Finalmente dio con los cinco puntos que, además de coincidir con el número de letras que componen el nombre de la línea, representan las fases de desarrollo de producto: conocer las necesidades del atleta, estudiar y analizar esas necesidades, realizar el diseño, llevar a cabo las pruebas de rendimiento y, por último, recibir el feedback para realizar las modificaciones correspondientes antes de la producción.

Como no podía ser de otra manera tratándose de Nike, la campaña publicitaria no se quedo atrás y contaron con profesionales del sector como Michael Bay o Spike Jonze para dirigir y producir los spots publicitarios. Algunos de estos anuncios daban a entender que la mente pensante detrás de todas estas creaciones era un hombre siniestro llamado Patell, que recibía a atletas de la talla de Gary Payton casi por casualidad en su tienda de rarezas. Pero, realmente, la persona al mando de Alpha Project era el propio Mark Parker, quien reunió a un extenso equipo conformado, entre otros, por diseñadores como Michael Morrow, Jason Petrie, Richard Clarke o Eric Avar y desarrolladores como Tobie Hatfield (hermano de Tinker Hatfield) o Luca Bolpagni (pieza indispensable en Nike Football). Para la presentación de los productos se diseñó una caja especial a la que ya hemos hecho referencia anteriormente y que acabó convirtiéndose en todo un icono al que todavía se rinde tributo en las profundidades de internet. Bajo el paraguas de Alpha Project surgieron los modelos Citizen, Presto, Seismic, Tuned, Chapuka, Drive, Haven, Shox R4, Zoom GP o las mismas Flightposite. Aunque no todo fueron zapatillas. Los cinco puntos cubrieron todo tipo de material deportivo: desde equipaciones de baloncesto hasta gafas de sol, pasando por patines de línea.

A pesar de que desconocemos la razón por la que Alpha Project desapareció de la hoja de ruta de Nike, nos negamos a pensar que fue por falta de rentabilidad (sin ir más lejos se estimó en su día que Alpha supondría un 15-20% del beneficio total de la marca). Además, la aceptación entre el público era más que evidente y a día de hoy resulta difícil encontrar detractores. Al parecer Alpha Project no desapareció como tal, sino que se convirtió en lo que después se conocería como “Bowerman Series”. No obstante, el legado de una y otra son incomparables. También hay quien dice que, tras la falta de actividad de Alpha Project, Jason Petrie se apropió de los cinco puntos para firmar con ellos sus diseños (¡!), aunque, en nuestra humilde opinión, esta teoría es poco sostenible. Dejando a un lado toda la incertidumbre y rumorología, lo que realmente nos apetece saber es si estas discretas reapariciones significan que Nike está pensando en darle una segunda oportunidad al proyecto.